NUMEROLOGÍA 

     EVOLUTIVA

Nuestra identidad completa está compuesta por nuestros nombres y por los apellidos de nuestros padres. Los apellidos representan el terreno, el sustrato humano, que escogimos para esta vida.

El nombre es muy importante porque es lo que más utilizamos y nos marca desde el inicio de nuestra vida.

 

 Incluimos también los apellidos de las abuelas, es decir, de las madres que llevaron y dieron a luz a nuestros padres porque representan la energía femenina en nuestra historia familiar. 

 

Nuestra identidad completa está pues compuesta por el nombre o los nombres oficiales del nacimiento, los dos apellidos del padre y los dos apellidos de la madre. Me permito insistir en eso para evitar utilizar apodos que generalmente nos achican.

El trabajo personal más profundo se hace durante los talleres vívenciales o los cursos que imparto en diferentes países.

Representa una herramienta poderosa para conocernos y ayudar al otro a descubrir el ser único que es.

Es un trabajo interior que se debe utilizar con los datos precisos de cada uno.

Este paseo interior puede ayudarnos a entender quiénes somos, de dónde venimos, y adónde vamos, las tres preguntas esenciales de nuestra vida.

Para descubrir el Ser único que somos, utilizamos herramientas poderosas: la fecha de nuestro nacimiento y las letras que componen nuestra identidad completa. Cada letra lleva consigo la energía sagrada de las letras hebreas que representan las ramas que unen las sefirot del Árbol de Vida.

 

Es un peregrinaje al interior de nosotros mismos con referencia al Árbol de Vida.